Cada tanto me siento invadido por el irresistible deseo de ser mujer. No es que quiera convertirme en mujer ahora, algo así como un capricho moderno que se puede satisfacer con suficiente dinero y mucho diván. Quisiera convertirme en una mujer de toda la vida: quisiera despertar un día y ser mujer, haber sido mujer, saber lo que es menstruar como mujer, coger como mujer, correr como mujer, conocer mi cuerpo y mis manías y mis ganas como las conozco (?) ahora. Despertarme un día con la conciencia de que soy mujer, siempre fui mujer, mi ropa, mis cosas, mis juegos, todo a mi alrededor, todo lo que soy es mujer. A veces sueño con lo que sería. Es un sueño confuso, porque de cierta forma no puedo evitar soñarlo siendo hombre. Inevitablemente empiezo a concentrarme en todas las cosas en las que me concentraría precisamente porque no soy mujer: el baño, los besos, el sexo. La desnudez es siempre parte muy importante. Hasta cuando pienso en que la ropa se sentiría distinta, pienso en lo distinto que sería caminar por ahí desnuda, con otras partes de mi cuerpo balanceándose en al aire, rebotando, otro sentido de ser voluptuoso, voluminoso, de sobrar, esperando a vestirme. Pienso en lo distinto que sería vestirme, en lo agradable de sentir una piel más suave mientras me visto: seguramente sería más delicado, más limpio, me gustaría más tocarme, o pensaría que sería más limpio más delicado y me gustaría más tocarme si fuera hombre. Tal vez yo no lo sería, pero las mujeres con las que me gusta dormir, esas que abrazo con fuerza, las que saben que me gusta sentir la mayor parte posible de ella contra mí, todas me dan o me dieron esa sensación de piel más suave, así que sueño con una piel más suave. Hay algo en mí que no termina de renunciar a ello. Bueno, si es una fantasía, puedo pedir algo: quiero la piel suave de todas las mujeres que me gusta acariciar. Y quiero seguir acariciándolas. Una de mis ilusiones es aceptar mejor mi bisexualidad como mujer. Asumirla mejor, disfrutar de lo húmedo de los labios de las otras personas, de un poco de ese dar y recibir sin sentirme incómodo, pienso que sería más fácil siendo mujer.
Página de Archivo 2
02
Ago
08
otros sueños
06
Mar
08
inicio
Soñé con ella: se quedó despierta para no darme un beso de buenas noches.
06
Mar
08
0
Landa es inmenso, peludo, suave en sus movimientos. Es un gigante como un cisne, se desliza entre las cosas, te domina desde lo alto. Pero no se siente dominador aquí. Pequeño -ni siquiera tiene un segundo piso, no ocupa ni un cuarto de manzana- el edificio de La Opinión se le resiste. No es que otros edificios no se le resistan. Es que solamente en este Landa se da cuenta. Al entrar ocupa la puerta entera, hace temblar los escritorios y frente a él todo parece fragil y pequeño. Entra tímidamente y lo reciben como en su casa.
-Una semana Landa